Posteado por: marmarmara | noviembre 1, 2008

El vecino fiel

Allí estaba frente a mí pulsando el botón A de ático. Con esa sonrisa ávida que pone cuando quiere pedirme algo. Es tan encantador, pensé. Siempre  se hace cargo de mis cartas certificadas y mis paquetes cuando me encuentro ausente. A la tarde toca el timbre, dos seguidos cortos y uno largo. Sé que es él. Me entrega la correspondencia y me pregunta ¿qué tal ha ido el día? Con ese acento argentino que tanto me gusta. Yo le respondo alguna trivialidad y le pregunto por sus estudios. Está en España estudiando su tercera carrera, botánica creo que es. Se ofreció, el verano pasado, a cuidar mis plantas y me instaló el ruter de internet. De paso me pidió que si podía utilizar la red inalámbrica. ¡por supuesto! Respondí. Yo estaré todo el día conectada. Úsalo cuanto necesites.

Y ahora está frente a mí con cara de pedirme algo.

      Mira que hay un fallo en la señal y no puedo conectarme ¿te ocurre a ti lo mismo? me preguntó.

      Creo que en casa funciona, pero pásate dentro de un ratito y lo vemos ¿vale?

      Boludo.

Entré en el ático B, él se fue para la letra C.

Tenía tal cansancio que pensé meterme en el jacuzzi. Sólo lo había probado dos veces desde que lo instalaron. Me desnudé a traición, dejando la ropa dispersa en el baño.

El agua estaba excesivamente caliente, pero me zambullí sin pensarlo dos veces. Las burbujas acariciaron mi piel de forma arrebatada. El cuerpo se me tensó. Las nalgas se endurecieron y se abrieron para recibir aquella presión. Con el cuerpo totalmente mojado me adentré en un océano de sensualidad inaudita. Sentía que mi piel se dilataba en el agua. Mis pechos subían y bajaban agitados. Sería tan maravilloso dejar mi mano correr… No puedo, está a punto de llegar.  Cerré los ojos y lo imaginé, rozándome a penas con los dedos el cuello, los hombros, la cintura. Mi cuerpo empezó a temblar sintiendo bocados tiernos en la nuca. Cada músculo vibraba y se entregaba a una rítmica frecuencia. Entonces mis manos se acomodaron en el borde del jacuzzi.

El timbre sonó: dos cortos y uno largo. ¡No, todavía no! Espera un poco, no puedo salir así, susurré.

El timbre otra vez; dos, y uno muy largo. Como hechizada me puse el albornoz y abrí la puerta.

      Lo siento, estaba en el agua, dije más que turbada.

      No importa, no vengo a ver lo de interntet.

 

Fue entonces cuando me percaté de que él sólo llevaba puesta una inmaculada toalla blanca en la línea de sus caderas.


Responses

  1. LA VIRGEN SANTÍSIMA!

    PERO POR DIOS!

    ¿¿¿¿¿¿CUÁL DE LOS DOS ES EL QUE LLEVA LA TOALLA?????!!!!

  2. Jajaja. Ya lo he arreglado, he puesto el artículo él delante de “sólo llevaba…” aunque creo que tú también te has turbado ya que decía que ella se ponía un albornoz. Virgen del amor hermoso, lo que se escribe ya por aquí ¿cómo van los planes de Córdoba la bella? Besitos calentitos😉

  3. ¿Y para que te pusiste el albornoz?

  4. El resto de la historia se deja a la imaginación del lector ¿no? El vecino se ha quedadado sin agua ¿ a que sí?😉

  5. Jo! qué bueno!
    Con lo que me gusta a mí tomar un baño caliente… si además se une a unos bocaditos tiernos en la nuca… uf!

    Lástima de que no tenga un vecino tan interesante.

    [Eme el vecino está bien claro a lo que va… al menos en mi mente, ja, ja!]

    Besos mojados!

  6. Amibar,claro que está claro, lo he dicho por darle un final desconcertante, en plan las apariencias engañan…

  7. Entonces coge su Router inalámbrico de 25 Megas y le abre todos los puertos de enlace de su firewall.

    Una pregunta :¿El firewall estará protegido de virus no? Tendrán que usar un antivirus porque sino puede entrar algún troyano o gusano.

  8. Voy a tener que escribir una segunda parte para las aclaracioness, Dios santo y bendito, ¡qué problemas surgen!.
    A Disimulando ya le aclaré el tema con la inclusión del artículo “el”.
    Salva: se puso el albornoz porque todavía no tenía encendida la calefacción central y hacía frío para salir en pelotillas.
    Almíbar no tiene ninguna duda, sólo desea un vecino así, que no está dicho pero está bueno, que la protagonista no se mete a cualquiera en el jacuzzi.
    Eme, el resto de la historia se deja a la imaginación pero la he dejado abierta de tal manera que sólo hay posibilidad de una imaginaciónj.
    fm3: claro que se le mete un gusano, y menudo gusano. Del resto la protagonista no entiende ni papa.
    Aclaración para posibles comentarios posteriores: el post es calentito para contrarrestar los frios que ya estamos padeciendo. Y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.😉
    Besitos húmedos a todos

  9. Para qué demonios pondría un antivirus en mi pc!!!

  10. Bueno…ya estoy de vuelta y veo que la cosa está calentita y además no viene mal!
    La carne es débil pero no tanto como a mí me gustaría!
    A propósito…el video no se me muestra y sé de qué va porque esta mañana he visto su presentación en la sala de profes pero sin llegar a dar al play…porque no era cuestión de revolucionar a la peña que circulaba por el entorno.
    ¡VIVAN LOS VECINOS CON TOALLAS A LA CADERA! Pero los vecinos que debilitan la carne!


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