Posteado por: Pacolomo | junio 10, 2008

“El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad” Albert Einstein (Somos culpables)

Vladimir:¿Y si nos arrepintiesemos?

Estragon:¿De qué?

Vladimir: Pues …(piensa) No sería necesario entrar en detalles.

Estragón:¿De haber nacido?

“Esperando a Godot” de Samuel Beckett

LEVI, Primo: “Si esto es un hombre”, Editorial El Aleph, Barcelona, 2007. Págs.39-40

Al terminar, nos quedamos cada uno en nuestro rincón y no nos atrevemos a levantar la mirada hacia los demás. No hay dónde mirarse, pero tenemos nuestra imagen, reflejada en cien rostros lívidos, en cien peleles miserables y sórdidos. Ya estamos transformados en los fantasmas que habíamos vislumbrado anoche.

Entonces por primera vez nos damos cuenta de que nuestra lengua no tiene palabras para expresar esta ofensa, la destrucción de un hombre. En un instante, con intuición casi profética, se nos ha revelado la realidad: hemos llegado al fondo. Más bajo no puede llegarse: una condición humana más miserable no existe, y no pude imaginarse. No tenemos nada nuestro: nos han quitado la ropa, los zapatos, hasta los cabellos, si hablamos no nos escucharán, y si nos escuchasen no nos entenderían. Nos quitarán hasta el nombre: y si queremos conservarlo deberemos encontrar en nosotros la fuerza de obrar de tal manera que, detrás del nombre, algo nuestro, algo de lo que hemos sido, permanezca.

Sabemos que es difícil que alguien pueda entenderlo; está bien que sea así. Pero pensad cuánto valor, cuánto significado se encierra aún en las más pequeñas de nuestras costumbres cotidianas, en los cien objetos nuestros que el más humilde mendigo posee: un pañuelo, una carta vieja, la foto de otra persona querida. Estas cosas son parte de nosotros, así como miembros de nuestro cuerpo; y es impensable que nos veamos privados de ellas, en nuestro mundo, sin que inmediatamente encontremos otras que las sustituyan, otros objetos que son nuestro porque custodian y suscitan nuestros recuerdos.

Imaginaos ahora que un hombre a quien, además de a sus personas amadas, se le quiten la casa, las costumbres, la ropa, todo, literalmente todo lo que fácilmente posee. Será un hombre vacío, reducido al sufrimiento y a la necesidad, falto de dignidad y de juicio, porque quien lo ha perdido todo fácilmente le sucede perderse a sí mismo, hasta tal punto que se podrá decidir sin remordimiento su vida o su muerte prescindiendo de cualquier sentimiento de afinidad humana; en el caso más afortunado, apoyándose meramente en la valoración de su utilidad. Comprenderéis ahora el doble significado del término “campo de aniquilación” y veréis claramente lo que queremos decir con esta frase. Yacer en el fondo.

 

 


Responses

  1. La conclusión de Primo Levi después de la barbarie fué sencilla: A PARTIR DE AHORA NADA TIENE SENTIDO.
    (Una conlusión con la que coincido plenamente. Tan sólo nos queda esperar/desear el apocalípsis y que le den por culo al mundo)

  2. P.D. Que les den por culo también a las malas lenguas. YEAH!

  3. A continuación te pongo un poema de Nelly Sachs, judía que ganó un premio Nobel de literatura”…¡Oh, manos! ¿Qué hacíais cuando erais manos de niños pequeños?…-manos estranguladoras ¿había muerto vuestra madre, vuestra esposa, vuestro hijo?… ¿sólo podíais sostener la muerte en las manos, en las manos estranguladoras?- ¡Oh ladrones de legítimas horas de muerte!, de los úl-timos suspiros, ladrones de párpados: «buenas noches» ¡Oh las chimeneas sobre las moradas de la muerte!, in-geniosamente ideadas, cuan-do el cuerpo de Israel se iba, deshecho en humo, por el aire… ¡oh, las chimeneas! …caminos de libertad para el polvo de Jeremías y Job…”.

  4. pero mientras Elsa Pataky sea portada de la revista Elle ¿qué importan estas noticias?

  5. uy, este blog pinta bastane bien, puedo unirme al grupo?

  6. Bienvenidos sean todos, los hijos de la nada. Los que saben esperar y no susurran, porque susarrar es de cobardes y mancha el alma. Porque en la tempestad no se oye el susurro sibilino. Porque la muerte no es callada, ni se entretiene en palabras vanas, y el Señor es mi pastor y es un viejo sordo con orejas de porcelana, que no escucha a nadie que no le hable con la voz en grito.

  7. oh eso suena a aceptación, el problema es ¿cómo?
    la informática no es lo mío, yo también quiero gritar


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: