Dedicado al gran preceptor de esta idea, Don Francisco Amo Gómez, trágico poeta cordobés.
Con mi reciente nombramiento como miembro honorífico del Mercado he tenido suficiente tiempo para reflexionar sobre aquellas cosas que se pasan por alto y que, en el fondo, llegan a conmoverme en exceso. Y en este incipiente estado de exaltación lujuriosa me he dado cuenta de una cosa, y es lo que paso a comentaros.
Lo he titulado “Las fases del ser acabado”o la imposibilidad de llamarte a ti mismo por teléfono desde tu propio teléfono.
“Tres transformaciones del espíritu os menciono: cómo el espíritu se convierte en camello, y el camello en león, y el león, por fin en niño”. Esta reminiscencia nietzscheana va a soportar, como cimiento, la reflexión que traigo para vosotros.
El ser humano ha sufrido varias transformaciones a lo largo de la historia pero, lejos de traicionar a los santos teóricos y antropólogos de la liberación del hombre, la reflexión que tributo va mucho más allá. Su intención –y con ella la mía, por supuesto- es la de desvelar qué hay tras la opulencia y supuesta supremacía del “homo completur” como miembro destacado de la madre naturaleza.
Tres transformaciones del espíritu os traigo:
1. El espíritu se convierte en camello. Se adentra en el desierto cargado. ¿Qué es pesado? así pregunta el espíritu paciente, y se arrodilla, igual que el camello, y quiere que se le cargue bien. El camello simboliza al mediocre, al humilde, al que tiene unas convicciones tan fuertes y pesadas que acaban por hundirlo en la arena del desierto donde pasta, solitario, esperando que le den la estocada final. Por eso su espíritu es tan débil.
El camello bebe whisky.
Su signo distintivo: No es consciente en ningún momento de que está haciendo el tonto por donde quiera que va.

2. El camello se convierte en león: “en lo más solitario del desierto tiene lugar la segunda transformación: en león se transforma aquí el espíritu, quiere conquistar su libertad como se conquista una presa, y ser señor en su propio desierto”. El león simboliza la fuerza, el coraje, la bravura. Quiere decidir por sí mismo, pero aún actúa con remordimiento. Pensar que lo que pueda pasar es más importante que lo que de hecho va a pasar es su único escollo.
El león da un paso más: bebe ron.
Su signo distintivo ha evolucionado: sigue haciendo el tonto con frecuencia, pero ya tiene conciencia de ello. El problema es que se da cuenta tarde (ya sea horas más tarde o al día siguiente).
3. Por fin el león se convierte en niño: “Pero decidme, hermanos míos, ¿qué es capaz de hacer el niño que ni siquiera el león ha podido hacerlo? ¿Por qué el león rapaz tiene que convertirse todavía en niño? Inocencia es el niño, y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que se mueve por sí misma, un primer movimiento, un santo decir sí. El niño es la irracionalidad sublevada, el sinsentido hecho carne y hueso; el niño es creatividad desmedida, despreocupación preocupada en sí misma, angustia desolada.
El niño ya bebe ginebra.
Su signo distintivo es la consumación de la especie: Es consciente que está haciendo el tonto al mismo tiempo que está haciendo el tonto.

“Tres transformaciones del espíritu os menciono: de cómo el espíritu hace el tonto, de cómo al tonto le tienen que decir que está haciendo el tonto y cómo éste por fin se da cuenta, mientras está haciendo el tonto, que está haciendo el tonto”.
El niño siempre debe beber. La ginebra es uno de los grandes inventos de la humanidad. ¿Lo del meódromo madridista?
Por: supersalvajuan el marzo 4, 2009
a las 1:19 pm
Jojojo! Cómo no!!! el primero en comentar ha sido el rey de la Bombay Saphire!!! ummm, qué rica!
Cuando queráis hacemos el tonto a conciencia con unos gintonics frescos
^_^
Besosososososos
Por: Almíbar el marzo 4, 2009
a las 7:13 pm
Definitivamente me quedo con la ginebra, pero sin pasar por ninguna transformación anterior, ¿que sentido tiene hacer el tonto sabiendo que estás haciendo el tonto? Probablemente ninguno, pero en el fondo siempre te queda la esperanza de que esté sirviendo de algo, aunque sepas que no es real.
Por: Eme el marzo 4, 2009
a las 7:31 pm
Me siento identificado con esta metamorfosis yo antes bebía Whisky, DYC para ser más exactos por temas de microeconomía, luego me estoy dando al Ron, me falta el salto al Gin pero después de comer no viene mal mientras me atuso mis alas insectívoras. Algunos como Salva maduraron pronto y se conservarán bien tras expeler el último aliento conservados en alcohol como en Parque Jurárico pero sin AMBAR.
Por: Gregorio Samsa, el borrachin el marzo 5, 2009
a las 10:55 am
“Escribir consiste menos en embarcarse en un proceso mercantil de oportunismo literario cuanto en tratar de resolver un cierto número de problemas con los que uno tropieza durante el propio trabajo de ascesis filosófica. La escritura no debe problematizar más que lo necesario, solamente debe plantear la cuestión que se quiera resolver; luego debe formular las respuestas, las soluciones, las hipótesis útiles para la superación del problema. Pongamos fin, pues, a las obras atestadas de tentativas laberínticas para tratar de comprender lo que se propone examinar. Que llegue la hora de la escritura positiva, y ya no interrogativa. Que triunfe el propósito afirmativo en lugar de la búsqueda dubitativa. Los maestros de sabiduría destacan menos con la flauta dialéctica que con el martillo asertivo.” Michel Onfray
Va por tí papá
Por: faustroll el marzo 5, 2009
a las 11:30 am
(con acento panocho)
“Quer lo que cascas , zagal que enpaece que te se has tragao un ababol”
Por: fmmm el marzo 5, 2009
a las 3:22 pm
Ante tales reflexiones estoy por borrar todas las tonterías que he escrito.
Por: marmara el marzo 7, 2009
a las 9:54 am
Por fin he podido entrar el el blog!.
Mi conexión a internet fallaba.
Y…me he quedado un poco turulata con el post…al que no pillo mucho, aasí como el comentario del otro filósofo que…al igual que el autor del presente post…
¡Definitivamente nos quieren volver locos a todos!
¡Virgen Santa cuánta profundidad!
Ah! Y voto por la ginebra.
Por: gaterona el marzo 10, 2009
a las 10:05 pm
Aquí no hay que votar, pequeña. Esto no es una encuesta de la Consejeria… O estás en una fase o estás en otra… Besos para los que no comprenden nada
Por: Escorpión el marzo 11, 2009
a las 8:22 am
Por: marmara el marzo 12, 2009
a las 7:07 pm